jueves, 26 de abril de 2012

FRANCISCO DARNÍS: Robinson Crusoe


Francisco Darnís (1910-1966) es, sin lugar a dudas, uno de los mejores autores del tebeo español de mediados del siglo pasado, amén de tratarse de un excelente ilustrador que engalanó con sus hermosos dibujos numerosos cuentos y novelas populares.

Sobre el gran Francisco Darnís podrían hablar largo y tendido los amigos Clement Córdoba y Dionisio Platel, siendo como son magníficos especialistas de la obra de este dibujante. También recomiendo acudir a los estudios darnisianos de Diego Cara y Fernando Bernabón, conocidos investigadores de nuestro patrimonio historietístico.

Por mi parte, debo rescatar cuando menos la admiración que las elegantes viñetas de Darnís siempre me han provocado. Tal como yo lo veo, su dibujo clasicista se exhibe con una extraordinaria soltura, a través de un trazo equilibrado y preciso; sus personajes se materializan con bellas miradas y sus historias se acompañan con un rico caudal gráfico, perfectamente ajustado en sus proporciones y efectos.

Darnís y Ambrós significaron un cambio de ruta en los cuadernillos de aventuras españoles, en los que aportaron una plasticidad nunca vista hasta entonces y una belleza expositiva que apuntaba hacia nuevos horizontes de representación. Crearon una estética rutilante y atractiva y abrieron un camino que después siguieron muchos otros autores, abocándose en un realismo cada vez más minucioso y corpóreo.

Original y fascinante en sus propuestas, Darnís fue el creador gráfico de El Jabato, legendaria serie de la que nos dejó fantásticas páginas que todavía bullen en nuestra memoria o en nuestros sueños de rebeldías y conquistas. Tampoco deben olvidarse otros memorables trabajos realistas, entre los que podemos destacar Tras el telón de acero, Yorik, brazo de hierro y Dos americanos en Europa, o estupendas series cómicas en revistas como Florita, P.B.T.La Risa, LupitaNicolás y muchas más. Entre la ilustración y el mundo del tebeo, la labor de Darnís se extendió por numerosas publicaciones y editoriales, mostrando siempre una impronta sólida y exquisita; todo lo cual se vio desgraciadamente truncado con su prematura desaparición, justo cuando se hallaba en lo mejor de su carrera.

Hoy queremos presentar un trabajo singular y quizá poco conocido de Darnís: su versión de Robinson Crusoe.
Se trata de un trabajo que pertenece a la colección Historias de Bruguera, con la que muchos de nosotros nos iniciamos en el hábito de la lectura. En esta fabulosa colección pudimos leer las más grandes narraciones de aventuras y, al mismo tiempo, nos deleitamos con maravillosas versiones en cómic que se incluían en el interior de los libros. Un mundo apasionante en el que la literatura se daba la mano con la historieta de forma absolutamente natural.
En la colección Historias aparecieron trabajos verdaderamente notables de varios de nuestros grandes maestros de la historieta. Recuérdese, por ejemplo, Los tres Mosqueteros y las Aventuras de Dick Turpin de Ambrós; Un yanqui en la corte del rey Arturo y La conquista de los Polos de Luis Bermejo; Sandokán y la Vida de Jesucristo de Ángel Pardo, Las Cruzadas de José Ortiz, y numerosas obras de Jaime Juez, Ángel Badía, Joan Escandell, Adolfo Buylla, Julio Vivas, y otros importantes autores; y por supuesto, Francisco Darnís, que realizó varios trabajos, entre los que hay que citar, por su perfecta desenvoltura, el Robinson Crusoe que dejamos vagar entre nuestros pecios.