domingo, 25 de septiembre de 2011

JOAN BOIX: "Patrulla de desertores"


Como por casualidad, en estos días que se ha vuelto a editar Robny el vagabundo, esa obra maestra del amigo Joan Boix, han aparecido en nuestras playas varios pecios de un Joan jovencísimo, que con apenas 17 años comenzó a trabajar en la editorial Toray, al lado de Boixcar, Longarón, Darnís y otros grandes de la historieta, a los que muy pronto se habría de sumar en calidad y reconocimiento.

Los sabores de estos primeros retos no hacen sino mostrar el excelente camino de un dibujante concienzudo y habilidoso que llegará al culmen en los años setenta y ochenta del siglo pasado, con obras de altísimo nivel gráfico.

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Con esta entrada brindamos humildemente un homenaje a la formidable trayectoria de Joan, que abarca tanto épocas como editoriales y países, desde sus historias bélicas y románticas de los años cincuenta a su actual y ya larga participación en The Phantom, o desde Robny y sus historias de terror y suspense hasta Jonathan Struppy y el Capitán Trueno.










sábado, 10 de septiembre de 2011

ISIDRE MONÉS: portadas de la Colección Naranja de ciencia ficción


La literatura es mi gran pasión.
Los libros me han acompañado desde siempre en los mejores y los peores momentos de mi vida, llenándome de sueños y abriéndome las puertas a mundos desconocidos o a la realidad más inmediata. Los mejores viajes los he hecho leyendo, y el mayor número de amigos -de los que nunca fallan- se encuentra en mi biblioteca, apilados por grupos en los anaqueles que se les ha asignado.
Hay relatos que resuenan en mi mente como una hoguera interminable -caballos de madera, sonrisas en la sombra, soldados que se alejan-, y hay historias que vienen a mí para recordarme las emociones más profundas, los instantes inolvidables en los que he renacido una y otra vez en mil destellos incomprensibles.
El misterio de la lectura... el hechizo de los libros...
La manera más extraña, sin duda, de llenar los huecos de nuestro corto itinerario hasta el último adiós.
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En cuanto que filólogo, soy amante y estudioso de los clásicos -especialmente de los medievales-, pero siempre he leído obras contemporáneas e incluso me ha gustado mecerme en las mieles de los subgéneros.
Entre varios de ellos, el campo de la ciencia ficción es el que más he visitado y del que más ejemplares poseo -colecciones enteras, desde Nebulae hasta Acervo, pasando por Minotauro, Martínez Roca y Ultramar-. Tuve la suerte, además, de publicar algunos relatos de mi cosecha en los viejos fanzines de los años ochenta, cuando la ciencia ficción española se hallaba posiblemente en su mejor reválida -Juan Miguel Aguilera, Rafa Marín, Ángel Torres Quesada, César Mallorquí, Rodolfo Martínez-.

De aquella época son estas atractivas portadas del gran ilustrador Isidre Monés, correspondientes a la Colección Naranja de ciencia ficción, de la editorial Bruguera. En esta colección se publicaron obras de enorme relevancia dentro del género a nivel internacional, como Pórtico de Frederick Pohl, El último viaje y El avatar de Poul Anderson, El hombre en el laberinto de Robert Silverberg y El hombre terminal de Michael Crichton, además de los excelentes relatos de Asimov, Aldiss y Bradbury que componen el primer número, provenientes de la prestigiosa revista norteamericana Fantasy & Science Fiction.

Los dibujos de Isidre tienen el encanto de aquellos años de efervescencia anticipatoria y muestran a las claras el buen hacer de un artista multifacético, capaz de las más tenebrosas viñetas -en Dossier Negro, 1984, Creepy- o de las portadas más sugerentes, ahítas en la más rica fantasía.