lunes, 31 de mayo de 2010

BUFFALO BILL (2), POR JESÚS BLASCO







Ciertos problemas técnicos me impidieron completar la anterior entrada dedicada a Jesús Blasco y su contribución a la serie inglesa de Buffalo Bill.
Arreglados ahora en buena parte dichos inconvenientes, incorporo el resto de planchas y viñetas que había seleccionado para la ocasión.




Jesús Blasco (1919-1995) es un artista excepcional, irrepetible,
un auténtico mago del dibujo y la ilustración.
Entre otras de sus muchas cualidades,
asombra su capacidad para generar el volumen y ficisidad de las figuras y los objetos,
técnica que llevaría a su máxima depuración en los años 60 y 70
con las series inglesas de Montezuma's Daugther, Black Barlemy Treasure o el propio The Steel Claw, entre otras; e igualmente en sueño español con trabajos memorables como Los Guerrilleros, Los viajes de Marco Polo, Alejandro el Grande, El relojero y Tom, el hijo del gaitero, por poner sólo algunos ejemplos.

sábado, 29 de mayo de 2010

BUFFALO BILL, POR JESÚS BLASCO










* * *
Entre los numerosos pecios que se depositan en una playa cualquiera se encuentran inimaginables y sorprendentes tesoros, muchos de ellos olvidados o escondidos por la arena del tiempo.
Hoy hemos encontrado esta versión del mítico Buffalo Bill llevada a cabo por los magistrales lápices de Jesús Blasco.
Las páginas casi se deshacen entre nuestras manos, pero los trazos firmes, las siluetas corpóreas y el preciso juego de sombras del genial dibujante se mantienen indelebles, arrogantes ante el deterioro material, permitiéndonos disfrutar una vez más del sabor invencible de una excelente historieta.

Estas historietas de Buffalo Bill, habitualmente de seis páginas, se publicaron en la revista inglesa Comet Comic.
Jesús Blasco llegó a dibujar entre 50 y 70 de ellas (alguna vez en colaboración con sus hermanos), entre los años 1954 y 1958, justo en el comienzo de su magnífica trayectoria en el Reino Unido.
Se han reeditado algunas de ellas en varios países, pero jamás han sido recopiladas íntegramente en formato alguno.
Se trata de un tesoro que vaga perdido en las tiendas de viejo de las grandes ciudades de Inglaterra.

miércoles, 26 de mayo de 2010


A MODO DE PRESENTACIÓN


Desde mucho antes de nacer siento una pasión irrefrenable por la literatura y el arte,
por la cultura y el conocimiento.


Lo sé porque a menudo tengo sueños en los que me veo partícipe de épocas pretéritas.


A veces soy un chiquillo que acude a escondidas a una academia de un sabio ateniense, y otras soy el más modesto aprendiz de Leonardo, el alumno que lleva los botes de pintura y se queda mirando cada noche los bocetos y las manchas.


Recuerdo mi paso por bibliotecas perdidas, por palacios, templos y embajadas.
Por barcos, cuevas y monasterios.


Estoy convencido de que una tarde de invierno asistí a una tertulia literaria, en la que Quevedo vencía con ingenio en todas las disputas y Cervantes declamaba de memoria los capítulos de su gran obra.


He acudido también a algunas clases magistrales de Isaac Newton, y hasta una vez estuve con Hal Foster y contemplé unos dibujos prodigiosos que nunca he vuelto a ver.


He sido amanuense y discípulo, criado y tabernero, y he tenido la suerte de acompañar a hombres y mujeres que han construido mi persistente aptitud por aprender y disfrutar.
Por soñar.
* * *

Esta ventana virtual quiere estar dedicada principalmente al mundo del cómic, aunque no descarto la posibilidad de frecuentar la literatura, el gran asidero de mi fantasía.


Para llegar a este punto ha sido necesario el apoyo y el magisterio de diversas personas a las que estoy sumamente agradecido. Me refiero a Emilio, Gantry, Dionisio, Tristán, Rotebor, Rafa Marín, Angux, Manuel, Horacio y Charles, Mo Sweat, Pablo, Kraustex y Clementcor, entre algunos otros, amén de las estupendas referencias de Tebeosfera, La Cárcel de Papel, Entrecómics, Viñetas, etc., y por no hablar de los centenares de autores que conforman la sustancia prima de mis recuerdos.
Este blog está dedicado a todos ellos y en general a todos los amantes del cómic, a todos los que se apasionan por la belleza y a todos los que tiemblan de emoción con una obra de arte.